Empleo

La Encuesta de Población Activa de este tercer trimestre de 2017 arroja un balance muy positivo en cuanto a aumento de la ocupación – 235.900 personas. El tercer trimestre, que abarca la temporada de verano es normalmente positivo en cuanto al empleo, pero el incremento interanual de 521.700 personas ocupadas nos revela que la tendencia de recuperación del empleo sigue firme y a buen ritmo, al ofrecer un incremento interanual del empleo del 2,8%.

Web Observatorio Laboral  Análisis

En este observatorio, profundizamos en estos datos coyunturales tratando de analizar la tendencia en cuanto a cómo son los nuevos empleos creados – sector de actividad, tipo de empleo, etc., así como una comparativa regional que nos ayuda a entender las disparidades laborales que existen. Asimismo, se realiza una explotación regional y sectorial de las transiciones laborales hacia el empleo y desde el empleo para aproximar la dimensión de la creación y destrucción de empleo en cada trimestre.

En primer lugar, se observa un ligero incremento en la población de personas adultas de unos 119.000. Al observar su distribución, aumentan tanto los ocupados (en 521.700) como los inactivos (en 186.000) mientras que se produce un fuerte descenso en el número de desempleados (de 589.100). Es un buen dato que el fuerte descenso en el número de desempleados esté siendo en su mayoría absorbido por el empleo y no por la inactividad. Esta es sin duda la mejor noticia que el mercado laboral presenta en este trimestre.

Análisis Regional

La progresión no está siendo homogénea en cuanto a recuperación de la ocupación. Las regiones más dinámicas en cuanto a recuperación de empleo son Navarra, Aragón, Cataluña y Baleares (el eje noreste), junto a Castilla-La Mancha, que encabeza el aumento en la tasa de ocupación con una subida de más de 2 puntos porcentuales. Sin embargo, otras regiones como Galicia, Castilla León o Extremadura muestran cierto estancamiento en la recuperación del empleo. Baleares encabeza la tasa de ocupación, con un 61%. Este resultado tan positivo viene acompañado de una tasa de inactividad muy baja en relación al resto de regiones, como por otra parte cabe esperar. De hecho, a día de hoy, Baleares presenta una tasa de inactividad menor a la que tenía en los momentos pre-crisis – el 32,7%.

Estos cambios en los niveles de ocupación necesariamente se reflejan también en los cambios en las tasas de paro. Las diferencias entre las regiones del norte y del sur son muy apreciables, pero más allá de los niveles, nos interesa destacar la evolución en dichas tasas. En este sentido, Asturias y Aragón destacan por el notable descenso experimentado en sus tasas de desempleo – unos cuatro puntos porcentuales, descenso muy notable para un periodo de tan solo 12 meses. Por otro lado, la región de Baleares merece una mención especial por ser la única región que ha bajado del 10% en su tasa de desempleo.

Ocupados

La composición de los ocupados por sexo se mantiene prácticamente idéntica que hace exactamente un año. Hay medio millón más de ocupados pero curiosamente se mantiene un 55% de ocupados varones. Curiosamente, este dato parece cumplirse en todas las regiones. Casi todas las regiones mantienen proporciones de mujeres MUY similares.

Algo similar ocurre con la distribución de ocupados por edad. Los cambios son prácticamente insignificantes en cuanto a la distribución de ocupados por edad, quizá un ligero (y prometedor) ascenso de la presencia de jóvenes menores de 25 años en el empleo. En cuanto a la presencia de jóvenes en el empleo, se muestran disparidades regionales. Se observa un aumento por encima de la media en Andalucía, Murcia, Canarias y Baleares, destacando ésta última por la mayor presencia de jóvenes en el empleo – el 7,21% del total. Claramente esa mayor presencia está muy relacionada con el auge del turismo que se traduce en gran cantidad de empleos en hostelería, y que en su mayor parte son absorbidos por la población joven. En otras regiones, como Asturias o Cantabria, la presencia de los jóvenes en el empleo es casi testimonial, no alcanzando el 4%.

La industria, a nivel nacional, va recuperando presencia en el empleo. La recuperación es pequeña, similar a la observada en el sector de la construcción, y todavía queda cierto recorrido (2 puntos porcentuales) si comparamos la presencia actual de la industria en el empleo con la que existía en 2007. Las regiones del sur, las islas y Madrid destacan por la baja presencia de la industria, mientras que La Rioja, el País Vasco y sobre todo Navarra, se muestran como regiones altamente industrializadas, a niveles similares e incluso superiores a los de Alemania en cuanto a incidencia de la industria en el empleo. Navarra destaca en este aspecto no sólo por ser la región más industrializada, sino también porque en estos últimos doce meses la recuperación del empleo en la industria ha sido espectacular. Al contrario, la incidencia del sector servicios predomina en Madrid, Baleares y Canarias, con unas tasas de participación en este sector superiores al 84% y muy similares a las del mismo trimestre de 2016.

La temporalidad sigue su ascenso, si bien es cierto que dicho aumento es más bien pequeño, a medida que el empleo se recupera. En cuanto a su disparidad regional, destaca, al igual que en la tasa de desempleo, la diferencia entre el eje norte y el eje sur. Dentro del eje sur, Extremadura destaca por su altísima temporalidad en el empleo y por su evolución alcista. Actualmente, casi 40 de cada 100 empleos en Extremadura son temporales, y la incidencia de la temporalidad ha aumentado en 5 puntos porcentuales en los últimos 12 meses. En el otro extremo si sitúan La Rioja, Navarra, el País Vasco, que además de tener tasas de temporalidad por debajo de la media nacional, presentan una evolución descendente de la misma. Este dato posiblemente está muy relacionado con la evolución favorable del sector industrial en estas regiones, pues los empleos asociados a la industria están asociados a mayor estabilidad.

Parados

El dato más importante a destacar en la evolución del desempleo en estos últimos 12 meses es la disminución de la duración del mismo. Si bien hace 12 meses el desempleo de larga duración afectaba a 61 de cada 100 desempleados, esta proporción ha caído al 56%. Esto nos indica que una cantidad significativa de desempleados de larga duración están encontrando acomodo laboral, lo cual es altamente positivo. Al observar las disparidades regionales en la evolución del desempleo de larga duración (DLD), se muestra sin duda un panorama más favorable en términos generales. Como ya es habitual, Baleares destaca por tener la menor incidencia de DLD de todas las regiones españolas (un 45%), seguido de Navarra (48%) y Murcia (50%). Todas las regiones mejoran en este parámetro, aunque el País Vasco, si bien también mejora en este aspecto, queda relegado a la región en la que el desempleo de larga duración tiene mayor incidencia (un 62%). La caída del paro de larga duración es especialmente llamativa en la Comunidad Valenciana, de casi 10 puntos porcentuales. Una caída también destacable la encontramos en Aragón, Principado de Asturias y Canarias, de alrededor de 8 puntos.

Transiciones laborales: Una perspectiva sectorial

Se observa una creación neta de empleo en el sector servicios, así como en el sector de la construcción de 1,3 puntos, muy similar a la del tercer trimestre de 2016. Sin embargo, la volatilidad es mucho mayor en el primero, con unas tasas de creación y destrucción mucho mayores.

El sector de la Construcción, por el contrario, arroja cifras de destrucción neta de empleo, con una volatilidad similar a la del sector servicios. Otro dato a destacar es que al comparar las transiciones de este trimestre con las de hace exactamente un año, la creación neta de empleo es notablemente inferior.

Destacados regionales

Asturias, a la cabeza en número de inactivos: casi la mitad de sus mayores de 16 años lo son.

Castilla-La Mancha, la región con más disparidad de género entre sus ocupados: 6 hombres por cada 4 mujeres.

En Murcia y Extremadura el sector agrícola tiene una notable incidencia que, además, ha aumentado en el último año.

En la Comunidad Valenciana destaca el uso de la jornada parcial, el 18% de sus asalariados tienen un contrato de este tipo

Principado de Asturias: única comunidad donde la tasa de paro femenina es menor que la masculina.

Al contrario que en el resto de CCAA, en Cantabria la tasa de paro juvenil asciende en 5 puntos porcentuales.

Destaca una caída de los desempleados con estudios primarios en Aragón, hace un año éstos suponían el 17% y actualmente no alcanzan el 9%.

Asturias tiene los desempleados mejor formados, el 39,5% tienen estudios superiores, 4,5 puntos más que el mismo trimestre del año anterior.