Infraestructuras

FEDEA publica hoy un informe elaborado por Eduardo Engel, Ronald Fischer y Alexander Galetovic en el que se analiza la reciente experiencia española en materia de infraestructuras de transporte y se avanzan algunas propuestas para mejorar las decisiones de inversión en el futuro y los sistemas de tarificación de los distintos medios de transporte.

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Los autores parten de principios económicos básicos que asegurarían la eficiencia en la inversión y en su financiación. El primero de ellos exige que todas las inversiones en infraestructuras de transporte se evalúen en base a los costes y beneficios sociales que generan, teniendo en cuenta las posibles externalidades (medioambientales, ligadas a la accidentalidad, etc.). Sólo deberían aceptarse aquellos proyectos cuya rentabilidad social exceda el coste marginal de los recursos públicos, teniendo en cuenta las distorsiones que generan los impuestos. Esto implica también que los beneficios marginales netos para la sociedad de la inversión en distintos medios de transporte deberían tender a igualarse entre sí y con los generados por otras actuaciones públicas (en educación, sanidad, etc.). El segundo principio exige que la tarificación de los distintos medios de transporte refleje todos los costes relevantes, incluyendo las posibles externalidades, y los asigne en la medida de lo posible a los usuarios que los generan.

A la vista de estos principios, los autores argumentan que, con toda probabilidad, España ha sobreinvertido en infraestructuras de transporte en las últimas décadas y ha optado por un mix desequilibrado en el que ha tenido un peso excesivo la alta velocidad ferroviaria. Con el fin de evitar que esto pueda repetirse en el futuro, el informe propone la creación una agencia técnica independiente especializada en la evaluación de proyectos de inversión pública de acuerdo con el criterio de rentabilidad social ya indicado. En estos momentos, es difícil identificar proyectos destinados a aumentar la capacidad de nuestra red de transporte de media y larga distancia que puedan satisfacer este criterio.

Dado que la red de infraestructuras es seguramente más que adecuada, la prioridad debería ser la de diseñar un sistema de tarificación eficiente que corrija las externalidades pertinentes, no discrimine entre medios de transporte y genere los recursos necesarios para el mantenimiento de las distintas infraestructuras. En este punto, aunque también se avanzan algunas ideas para revisar el sistema de concesiones de las líneas de autobús y la tarificación de los puertos españoles, las recomendaciones de reforma de los autores se centran en las carreteras. A su entender, sería recomendable mantener los peajes en las autopistas al término de sus contratos de concesión, así como introducirlos en las autovías de forma que la operación de la red viaria de alta capacidad se financie con cargo a sus usuarios. Dado que la inversión inicial ya ha sido realizada, el valor de los peajes debería cubrir sólo los costes de mantenimiento y operación. Se trataría, por tanto, de peajes “universales” pero relativamente reducidos cuyo componente de mantenimiento debería recaer fundamentalmente sobre los vehículos de alto peso por eje que son los mayores responsables del deterioro del firme. También sería recomendable introducir peajes por congestión en determinados tramos de carretera y franjas horarias.

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Engel, E., R. Fischer y A. Galetovic (2018). “Políticas eficientes de inversión y tarificación de la infraestructura del transporte en España.” Fedea Policy Papers no. 2018-01, Madrid.