Hacienda Pública y Distribución de la Renta

FEDEA publica hoy un trabajo de Julio López Laborda, Carmen Marín y Jorge Onrubia en el que se analiza la evolución del consumo y el ahorro de los hogares españoles durante el período 2007-15, que engloba la Gran Recesión y los primeros años de la recuperación. El análisis se realiza a partir de una fusión estadística entre la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) y la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV). El ejercicio permite disponer de una ECV “ampliada” que, además de muchas otras características de los hogares, ofrece información sobre su renta, consumo y ahorro. Los principales resultados del estudio son los siguientes.

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1. En términos agregados, los hogares españoles han aumentado su nivel de ahorro entre 2007 y 2015. La tasa de ahorro bruto, expresada como porcentaje de la renta disponible (antes de amortizar préstamos destinados a financiar la vivienda habitual), se multiplica por tres, pasando del 4,9% en 2007 al 15,2% en 2013 y al 15,4% en 2015. Este espectacular aumento ha sido consecuencia fundamentalmente de la fuerte reducción experimentada por el consumo durante esos años (un 24,7%), especialmente en bienes duraderos (51,5%). Todos estos cambios se producen a la vez que la renta disponible de los hogares cae durante el período en un 15,5% (un 17,5% hasta 2013). El crecimiento de las tasas de ahorro durante la etapa de recesión seguramente ha venido impulsado por motivos de precaución ante el fuerte deterioro de las rentas y las negativas expectativas económicas a las que se han enfrentado los hogares en estos años. En la etapa de recuperación contemplada en el trabajo, parece que este cambio en la tasa de ahorro se ha visto consolidado, si bien habrá que esperar a disponer de algún año más de la serie para confirmarlo.

2. El aumento de las tasas de ahorro se ha producido para todos los deciles de renta salvo el primero, y para todos los tipos de hogares. Los hogares con una mayor tasa de ahorro durante el período han sido los incluidos en la categoría de “otros hogares”, mayoritariamente formados por parejas que conviven con descendientes no dependientes o con ascendientes (un 19,2% de tasa de ahorro bruto en 2015), así como los hogares formados por una pareja sin hijos con al menos un miembro mayor de 65 años (18,6% en 2015), que son los que experimentan un mayor crecimiento de su renta disponible media entre 2007 y 2015. En el otro extremo, los hogares con una menor tasa de ahorro bruto (del -11,5% en 2015) son los integrados por una persona menor de 30 años, que son los más pobres, y las familias monoparentales con al menos un hijo a cargo.

3. Los hogares cuya renta proviene mayoritariamente de salarios, del beneficio empresarial o de pensiones tienen tasas de ahorro positivas en los tres años de referencia considerados en el trabajo. Además, las cifras de 2015 son muy superiores a las de 2007: una tasa de ahorro bruta en aquel año del 17,4%, 12,5% y 16,7%, respectivamente. Dentro de este grupo, solo los hogares dependientes de pensiones incrementan su renta disponible media durante los años de crisis y para la totalidad del período 2007-2015. En cambio, los hogares dependientes de rentas de la propiedad, subsidios o transferencias de otros hogares reducen significativamente su propensión media al ahorro entre 2007 y 2015 y presentan tasas de ahorro bruto negativas en este último año: -10,1%, -2,0% y -8,0%, respectivamente.

Más información

López Laborda, J., C. Marín y J. Onrubia (2018). “¿Qué ha sucedido con el consumo y el ahorro en España durante la Gran Recesión?: un análisis por tipos de hogar.” FEDEA, Estudios sobre Economía Española no. 2018-03 Madrid.