Observatorio Laboral

El coronavirus destruye 1.200.000 empleos, situando el número de personas ocupadas en niveles de 2017.

La debacle provocada por la crisis sanitaria deja en España 18.607.000 de personas empleadas, 1.198.000 menos que en el mismo trimestre del año anterior. Esto supone una destrucción de empleo anual del 6,1%, únicamente comparable con la observada en 2009 (del 7,2%).

Personas trabajadoras temporales, jóvenes y menos formadas: las más perjudicadas

El 80% de los empleos destruidos (929.000) corresponden a personas con un contrato temporal, situando la destrucción de empleo de este colectivo en un 21%, niveles nunca alcanzados en la Gran Recesión.

Además, una de cada cuatro personas jóvenes ha perdido su empleo, mientras que el número de personas ocupadas mayores de 44 años no se ha visto afectado [Nótese que las personas afectadas por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) se clasifican como personas ocupadas según la Organización Internacional del Trabajo (OIT)].

Por nivel educativo, el impacto también ha sido muy asimétrico. Las personas con estudios universitarios apenas se han visto afectadas, sin embargo, aquellas con niveles educativos secundarios o primarios han absorbido la mayoría del empleo destruido, 964.000 y 156.000 empleos respectivamente.

La construcción es el sector más afectado

Antes del impacto de la Covid, éste era uno de los sectores con mayores tasas de crecimiento, superiores al 5% en los últimos 3 años. Sin embargo, el shock ha destruido 107.000 empleos en esta actividad en el último año, situando su tasa de crecimiento en – 8,7%.

Destrucción de empleo muy asimétrica por regiones

Destacan Baleares (11,5%), Cantabria (9,9%) y Canarias (8,6%) como las Comunidades Autónomas con mayor pérdida de empleo. En un segundo grupo se pueden encontrar Andalucía, Navarra y Comunidad Valenciana con una pérdida de empleo ligeramente superior a la media nacional (de 7,2%, 7,6% y 6,7%). Un tercer grupo viene compuesto por las CCAA con una destrucción de empleo en la media (Castilla – La Mancha, Castilla y León, Cataluña y Extremadura). En último lugar, se encuentran las regiones con menor pérdida de empleo: Murcia y La Rioja destruyen al 5,1%, País Vasco lo hace al 4,8%, Galicia al 4,4%, Madrid y Aragón al 4,2% y, en último lugar, Asturias, con una destrucción de empleo de 3,5%.

Los sectores de actividad reaccionan de manera heterogénea en las diferentes CCAA españolas.

La agricultura en Madrid prácticamente desparece y en Baleares se reduce un 40%. Además, una de cada cuatro personas en este sector en Asturias, Comunidad Valenciana, Navarra y País Vasco pierden su empleo. También cabe destacar la destrucción de empleo en la construcción en Asturias y Castilla – La Mancha, del 31% y 19% respectivamente.

Sin embargo, no todo ha sido destrucción de empleo. Algunas regiones presentan sectores con mayores niveles de empleo que el mismo trimestre de 2019. Destaca la agricultura en La Rioja, Canarias y Murcia con un incremento del 37, 22% y 12%, respectivamente. Por otro lado, en Cantabria (16%) y Galicia (7,4%) repunta el empleo en la construcción. Finalmente se observa un ligero aumento de la industria en Aragón (4%), Canarias (3,3%) y, de nuevo, Galicia (3,4%).

La tasa de paro se sitúa en el 15,3%

No obstante, es importante destacar que, debido a las medidas de confinamiento, la búsqueda activa de empleo se ha visto limitada, siendo ésta uno de los requisitos para categorizar a una persona como desempleada. Por lo tanto, en este trimestre, muchas personas se han clasificado como inactivas que, en otras circunstancias, serían desempleadas. Este acontecimiento empaña la comparabilidad de los niveles de desempleo e inactividad de este trimestre con los de años previos.

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