Mercado de Trabajo

Se ralentiza la recuperación del empleo lejos de los niveles de 2019.

Tras la debacle en el empleo provocada por la Covid-19, el número de personas ocupadas sigue en aumento, pero la recuperación se ralentiza notablemente: el incremento trimestral es del 0,9%, frente al 3% del trimestre anterior y en términos interanuales, la ocupación es un 3,1% inferior a la de hace un año. El empleo del cuarto trimestre de 2020 se sitúa en 19.344.300 personas, a falta de 645.000 empleos para alcanzar los niveles de 2019[1].

El freno en el acceso al empleo cronifica a las personas desempleadas.

La cronificación en el desempleo aumenta en 134.000 personas, síntoma de la caída en el acceso al empleo de quienes antes eran desempleados de corta duración. También se dispara la proporción de personas desempleadas entre los 3 y los 12 meses, del 27,6% al 35,8%.

Uno de cada cuatro empleos destruidos ha tenido lugar en los archipiélagos.

La destrucción interanual del empleo en Canarias y en Baleares alcanza unos niveles del 12% y 8,1% respectivamente, lo que supone unos niveles de empleo 113.000 y 46.000 personas inferior a los presentados antes de la pandemia: un cuarto de la pérdida total del empleo en España.

Extremadura, La Rioja, Murcia y Castilla-La Mancha ya se han recuperado. 

Si atendemos a las regiones que mejores niveles de recuperación presentan encontramos que Extremadura ha superado en 5.000 personas los niveles de empleo previos a 2019. La RiojaMurcia y Castilla – La Mancha se sitúan en niveles de ocupación prácticamente idénticos de empleo a los que tenían hace un año. 

El impacto de la pandemia envejece aún más el mercado de trabajo: la mitad de los empleos ya los desempeñan mayores de 45 años.

Por ser los más afectados por la temporalidad, la Covid-19 golpea especialmente a los jóvenes, produciendo una caída en su nivel de empleo del 19% respecto al año anterior. Mientras, el número de personas ocupadas mayores de 45 años sigue aumentando al 1,4%, incremento conducido por el envejecimiento de la población en empleos más estables. Este envejecimiento es especialmente preocupante en Asturias, seguido de Castilla y LeónPaís Vasco y Galicia.

La crisis sanitaria golpea especialmente a quienes tienen estudios primarios o medios. 

Se observa una destrucción interanual del 15,1% del empleo de quienes tienen estudios primarios (160.000 personas) y del 5% de quienes tienen estudios medios (500.000 empleos). Por el contrario, han aumentado en España en 37.000 las personas ocupadas con estudios superiores. El aumento del empleo de quienes tienen estudios universitarios viene liderado por MurciaNavarra y Baleares.

Destrucción por sectores y tipo de contrato muy heterogénea entre CCAA 

A nivel nacional, el sector de actividad que más destruye empleo es el sector servicios (al 3,6%) frente al de la construcción que apenas ha variado en el último año (caída del 0,3%). Sin embargo, el panorama regional es verdaderamente variopinto. Por ejemplo, el sector servicios aumenta a tasas del 2,5% en Extremadura, del 1,2% en Castilla-La Mancha o del 0,9% en Murcia, mientras que en Canarias cae el 14,7%. En cuanto a la industria, pese al decrecimiento a nivel nacional del 2,5%, existen regiones donde el empleo ha aumentado notablemente: Canarias (el 13,1%), Murcia y Navarra (el 6,5%) y Navarra y Aragón (al 5,5%).

La destrucción por tipo de contrato es muy asimétrica, como cabría esperar. Mientras que los contratos indefinidos descienden en un 9%, los indefinidos lo hacen en un 1,7% a nivel nacional. El panorama regional, otra vez, es cambiante.  Extremadura(8,4%), Murcia (4,6%) y Aragón (4,4%) han creado empleo temporal y a su vez, La Rioja (2,6%) y País Vasco (2,5%), seguidas de Extremadura (1,2%), Galicia (0,9%) y Castilla y León (0,85%) han aumentado su empleo indefinido.   


[1] Nótese que las personas afectadas por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) se clasifican como personas ocupadas según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). 

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