Economía Regional y Urbana

Fedea publica hoy un nuevo boletín de seguimiento de la crisis del Covid. En él se incluyen las secciones ya habituales, algunas de ellas en un formato más breve, una tribuna invitada firmada por Judit Vall Castello sobre los efectos del Covid en la salud mental de la población y una sección sobre la evolución de la pandemia

Dentro de esta última sección, volvemos a llamar la atención sobre la discutible calidad de los datos sanitarios disponibles. Tras casi un año desde el inicio de la epidemia, las series presentan todavía anomalías y siguen revisándose continuamente hacia atrás de una forma que hace difícil ubicar con precisión en el tiempo los contagios, ingresos y fallecimientos. En estas circunstancias, es difícil que los especialistas en sanidad pública puedan hacer un análisis riguroso de lo acontecido en nuestro país durante este último año

Con toda la precaución que esto exige, hemos intentado aproximar la evolución de los contagios reales, corrigiendo las cifras oficiales de infecciones confirmadas en base al número de pruebas diagnósticas realizadas en cada momento. La corrección modifica sensiblemente el perfil de la serie de contagios y aumenta también muy significativamente la estimación del número acumulado de infectados, que habría que elevar desde los 2,9 millones de la estadística oficial de contagios confirmados hasta casi 6,5 millones de contagios probables según nuestros cálculos.

Seguidamente, nos centramos en la evolución de la actividad por sectores y regiones. La recuperación del empleo en las ramas productivas más afectadas por la pandemia se ha estancado o incluso retrocedido a partir de agosto. Al mismo tiempo, las actividades menos afectadas por la crisis muestran, en su mayoría, una preocupante tendencia a estabilizarse en niveles inferiores a su empleo pre-pandemia

Desde el punto de vista de la política económica, en el frente doméstico cabe destacar la nueva extensión de los ERTEs y la aprobación del Real decreto-ley en el que se establece la estructura de gobernanza de las ayudas de recuperación europeas y se adoptan medidas para agilizar su gestión. También se han extendido o mejorado diversas ayudas para familias vulnerables, autónomos y Pymes y ciertos sectores especialmente afectados por la pandemia. A nivel europeo, dos novedades importantes han sido la aprobación por el Parlamento Europeo del reglamento del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y una nueva modificación del marco temporal que regula las ayudas de estado a las empresas en la que se aumenta el límite máximo de ciertas ayudas y se permite a los estados miembros convertir créditos y otras ayudas reembolsables en ayudas directas no retornables. 

La prórroga de los ERTEs es necesaria por el alargamiento de la crisis, pero esta medida no es suficiente (incluso en combinación con mecanismos de apoyo a la liquidez) para garantizar la supervivencia de las empresas viables en los sectores más afectados. Es necesario permitir que aquellas empresas que lo necesiten puedan ajustar sus plantillas. Con este fin, debería suprimirse la “prohibición” de despido por causas objetivas ligadas a la pandemia y habría que reducir las penalizaciones por el incumplimiento del compromiso de mantenimiento del empleo de forma que estas sean proporcionales a los despidos realizados, en vez de suponer la devolución de todas las ayudas recibidas mediante exoneraciones de cuotas sociales ante cualquier incumplimiento.

El Gobierno español también debería establecer subvenciones directas para ayudar a cubrir sus costes fijos a los sectores más afectados por cierres o restricciones administrativas y a los que han sufrido pérdidas elevadas y persistentes de ingresos como resultado de la pandemia. Una forma de reducir el coste para el contribuyente consiste en ofrecer ayudas al menos parcialmente recuperables a través de mecanismos híbridos de financiación con un componente de capital, como pueden ser los créditos participativos o la deuda tributaria de carácter contingente, instrumentos ambos que permiten condicionar la recuperación de las ayudas a la vuelta a beneficios de las empresas afectadas y reducen los incentivos para solicitarlas de aquellos que no las necesitan, especialmente si su solicitud implica algún tipo de recargo. Otra opción interesante para reducir pesos muertos, autorizadaexplícitamente en la última modificación del marco temporal de ayudas de estado, es la conversión de garantías públicas en ayudas no retornables o en alguno de los instrumentos híbridos ya mencionados. 

Uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos en este momento es el de aprovechar las oportunidades que nos brindan los fondos de recuperación europeos. En este ámbito, hay que valorar positivamente las medidas tomadas en el Real Decreto-ley 36/2020 para agilizar la gestión de las ayudas europeas mediante la supresión o reducción de algunos obstáculos burocráticos, la introducción de ciertos mecanismos de colaboración público-privada y la eliminación de ciertos obstáculos que pueden desincentivar la participación de los inversores privadosen los proyectos del plan de recuperación. Una omisión, a nuestro juicio muy relevante, de la norma tiene que ver con la evaluación de estos proyectos. Si bien la evaluación se incluye entre los principios de buena gestión, en el resto del decreto no se concreta en absoluto si se piensa evaluar los proyectos financiados con fondos europeos o cómo se llevaría a cabo tal evaluación. Finalmente, en la sección dedicada al análisis del mercado laboral cabe quizás destacar la introducción de una serie de indicadores de infrautilización del trabajo que tratan de completar la información que ofrece la tasa de paro que se calcula habitualmente. Si a los parados oficiales les añadimos los trabajadores desanimados, los subempleados y los cubiertos por ERTEs, nos encontramos en el último trimestre de 2020 con 6,8 millones de personas en una situación de infrautilización, lo que supone un aumento de cerca de 1,5 millones con respecto al mismo trimestre del año anterior.

Documento completo

Felgueroso, F., A. de la Fuente y otros (2021). “Aspectos económicos de la crisis del Covid-19. Boletín de seguimiento no. 9.” FEDEA, Estudios sobre Economía Española no. 2021-09, Madrid. 

Datos en formato Excel.

Enlaces de interés

Categorías