Pensiones

Fedea inicia hoy una nueva serie de documentos de trabajo sobre cuestiones relacionadas con el sistema de pensiones que se publicarán durante las próximas semanas. El primero de estos trabajos ha sido preparado por Juan Francisco Jimeno, de la Universidad de Alcalá, CEPR e IZA, y se centra en las implicaciones de los cambios tecnológicos para los sistemas públicos de pensiones de carácter contributivo.

El autor sostiene que los sistemas públicos de pensiones se enfrentan en la actualidad a varios retos que harán que sea cada vez más difícil ofrecer al grueso de la población unas pensiones similares a los salarios que cobraban en activo, como sí ha sido posible durante buena parte del siglo XX. Entre estos retos están el envejecimiento de la población, que tiende a reducir la población en edad de trabajar en relación con la población jubilada, y la ralentización del crecimiento de la productividad. A estos cambios bien conocidos y documentados se añaden ahora las consecuencias de una revolución tecnológica que está teniendo efectos disruptivos en los mercados laborales que incidirán sobre los sistemas de pensiones. El rápido avance de la robótica y la inteligencia artificial facilita la mecanización de los trabajos rutinarios, incluyendo muchos empleos “de clase media” de carácter no manual, y eleva la productividad y la demanda de los trabajadores más cualificados y de los que prestan servicios personales no fácilmente codificables, generando así una mayor polarización salarial y una elevada inestabilidad en el empleo. Puesto que tiende a reducir el peso del trabajo en la producción de bienes y servicios, la automatización podría además traducirse en un menor peso de los salarios en la renta nacional. Finalmente, las nuevas tecnologías también tienden a favorecer el trabajo autónomo y a distancia, tanto directamente como a través de la creciente importancia de las plataformas digitales, en las que el proveedor de bienes y servicios es independiente del intermediario. 

La preocupación por asegurar el sostenimiento de los sistemas de pensiones en estas circunstancias de inestabilidad en el empleo, mayor peso del trabajo autónomo y erosión de su base tradicional de financiación vía cotizaciones sobre los salarios ha llevado a sugerir que deberían introducirse cotizaciones sociales sobre los robots o sobre el capital en general. Jimeno se muestra escéptico sobre esta posibilidad dada la dificultad de definir apropiadamente la base imponible de tales cotizaciones, la elevada movilidad del capital y el difícil encaje de la figura en la lógica de unos sistemas contributivos en los que la prestación está ligada a la cuantía de las aportaciones previas de cada trabajador. En su opinión, el sistema necesita una reforma en profundidad que exigirá un reforzamiento de las prestaciones universales financiadas con impuestos generales y un pilar contributivo más flexible y sostenible, que podría articularse a través de un sistema de cuentas nocionales.

Documento

Jimeno, J. F. (2020). “Las consecuencias de los cambios tecnológicos sobre la reforma de las pensiones.” FEDEA, Documentos de Trabajo no. 2020/17. Madrid.

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