Mercado de Trabajo

Fedea publica hoy un Policy Paper de Florentino Felgueroso (FEDEA) y Marcel Jansen (UAM y FEDEA) en el que se repasa la experiencia en Europa con programas de flexibilidad en el empleo similares a los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE). Los autores repasan la evidencia empírica sobre sus efectos y avanzan algunas propuestas para adaptar la regulación de este mecanismo con el fin de facilitar la reactivación de la actividad económica.

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Programas similares a los ERTE han sido utilizados en los últimos meses por la mayoría de los países europeos para hacer frente al shock originado por la pandemia de Covid, llegando a cubrir a finales de abril a más de 42  millones de trabajadores en la UE27, cerca del 27% del empleo total. La evidencia muestra que estos mecanismos de flexibilidad pueden ser un instrumento muy útil para evitar despidos ineficientes, evitando así la pérdida de capital humano específico y otros costes económicos y sociales. Además, ayudan a evitar la desaparición de empresas viables y actúan como un estabilizador automático y como un mecanismo para repartir los costes de la crisis. Sin embargo, como cualquier tipo de ayuda económica también pueden generar distorsiones y pesos muertos que incrementan sus costes y reducen su efectividad. En particular, una vez superada la emergencia sanitaria resulta clave evitar problemas de incentivos que podrían retrasar la recuperación y la reasignación de trabajadores hacia empresas más productivas o sectores con mayor demanda. 

En España, los ERTE han jugado un papel esencial en la protección de los trabajadores y empresas durante la fase inicial de la crisis. En estos momentos, sin embargo, sería necesario adaptar su regulación de cara al proceso de reactivación que ahora comienza. Los autores identifican cuatro prioridades en este sentido. La primera de ellas es clarificar en qué condiciones los ERTE por fuerza mayor se podrán transformar en ERTE por razones económicas así como facilitar tales transformaciones, que deberían ser automáticas. Además, es necesario aumentar la flexibilidad del sistema, permitiendo la adaptación rápida de los ERTE a la situación de la empresa y a posibles rebrotes de la pandemia. La segunda prioridad es el diseño de un sistema de incentivos que fomente la reincorporación de los trabajadores a un ritmo acorde con el interés general. Ya se han tomado algunas medidas en este sentido y podría ser aconsejable reforzarlas, quizás elevando gradualmente el coste de los ERTE para las empresas según vayan mejorando las condiciones para su actividad. La tercera prioridad es la revisión del requisito de mantenimiento del empleo y la penalización por su incumplimiento. Ambos son más estrictos que en otros países europeos y pueden dificultar ajustes necesarios en muchas empresas y llegar a comprometer su continuidad. Por último, la cuarta prioridad es el diseño de incentivos para la movilidad y la re-cualificación de los trabajadores, en particular en aquellos sectores en los que la actividad no se recuperará por completo mientras no haya una vacuna

Documento completo

Felgueroso, F. y M. Jansen (2020). “Una valoración de los ERTE para hacer frente a la crisis del Covid-19 en base a la evidencia empírica y desde una perspectiva comparada.” FEDEA Policy Papers no. 2020-06, Madrid.

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