Pensiones

¿Es la libertad de elección de cuotas una buena idea?

FEDEA publica hoy el primero de una serie de tres estudios preparados por Alfonso Sánchez (CUNEF y FEDEA) sobre el sistema público de pensiones contributivas para los trabajadores autónomos. Se trata de un subsistema de la Seguridad Social de considerable interés tanto por el peso del colectivo al que sirve (compuesto en la actualidad por 3,3 millones de afiliados) como por la posibilidad de que ese peso vaya aumentando con la creciente utilización de nuevas tecnologías que hacen posibles formas de relación menos estructuradas entre trabajadores y empresas.

Este primer documento se centra en la normativa que regula las cotizaciones sociales de los trabajadores autónomos y el cálculo de su pensión, compara la situación española con la existente en otros países y analiza sus efectos sobre los incentivos a ahorrar a través del sistema público de pensiones.

Una característica destacada de nuestro sistema es la elevada libertad de elección de las bases contributivas. A diferencia de lo que sucede en la mayor parte de los países de nuestro entorno, los autónomos españoles pueden elegir sus cotizaciones dentro de unos topes fijados anualmente por la Seguridad Social, sabiendo que tal elección determinará después su pensión, cuya cuantía se calculará como una media de las bases de cotización correspondientes a los últimos x años anteriores a la jubilación (con x = 25 de 2021 en adelante). Por otra parte, la normativa fija una edad crítica (actualmente los 47 años) y un umbral, bastante elevado, de cotización mínima a esa edad, de forma que todos aquellos que elijan quedarse por debajo del umbral en ese momento sólo podrán aumentar sus cotizaciones a un ritmo reducido en el futuro, lo que les impedirá optar a pensiones elevadas. Así pues, el sistema obliga a los autónomos a fijar su estrategia de cotización a una edad relativamente temprana.

El sistema fuerza, por tanto, a los autónomos, a tomar decisiones complicadas en una situación de elevada incertidumbre sobre la evolución futura de sus ingresos. En la práctica, la mayoría de ellos opta por una estrategia de bajas cotizaciones que luego se traduce en pensiones públicas claramente inferiores a las de los asalariados. El autor concluye que el diseño actual del sistema no es seguramente el óptimo para garantizar una protección social adecuada a los autónomos, al menos por la vía del sistema público de pensiones, y remite a los restantes trabajos de la serie para el examen de algunos datos y cuestiones que podrían aportar luz sobre posibles mejoras en el sistema actual.

Documento

Sánchez Martín, A. (2019). “Normativa de cotización y pensiones de trabajadores autónomos en España: ¿Se incentiva el ahorro de ciclo vital?” FEDEA. Estudios sobre Economía Española no. 2019-19, Madrid.

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